5 Leyendas ecuatorianas famosas

Las leyendas ecuatorianas están inspiradas en creencia populares

Ecuador es un país rico en culturas, leyendas y folklore. Las actividades típicas ecuatorianas toman diversas formas según la región. Las leyendas ecuatorianas están inspiradas en creencia populares y en personajes místicos, su influencia es importante en la formación de la identidad del país.

Algunas de las historias fueron creadas para mantener a los niños y adultos en juicio y evitar el mal comportamiento. Las leyendas ecuatorianas son otra forma de comunicarse y vivir la verdadera cultura oral de Ecuador.

Todas estas leyendas ecuatorianas orales han pasado de generación en generación y combinan lo fantástico, lo humano, lo diabólico y lo natural

Estas manifestaciones culturales te llevan a apreciar Ecuador como lo hicieron sus antepasados, a través de las historias místicas de algunos personajes inolvidables. Déjate atrapar por la magia de estas narraciones, con una recopilación de las 5 leyendas ecuatorianas más representativas de Ecuador que aquí te presentamos.

Dentro de las leyendas ecuatorianas con mayor influencia dentro de los pobladores están: La triste princesa de Santa Ana, Cantuña y su pacto con el diablo, La guagua Auca, la Tacona y La dama tapada

1.- La triste princesa de Santa Ana

En el distrito de Guayaquil, había un rey que acumuló una gran riqueza en sus fortalezas. La hija del rey cayó con una enfermedad incurable. Un día apareció un hechicero ante el rey y le propuso sanar la salud de la princesa a cambio de toda la riqueza que poseía.

Ante el rechazo de esto por parte del rey, un hechizo cayó sobre las tierras que habitaban, condenando a su pueblo a desaparecer. Siglos después, cuando uno de los expedicionarios españoles subió una de las colinas de la zona, conoció a una bella princesa.

Esta princesa con su gran belleza le ofreció al español dos opciones: una hermosa ciudad llena de oro o una mujer devota y fiel a él. Este decidió optar por la Ciudad Dorada y antes de eso, la princesa decidió echarle una maldición.

El expedicionario asustado comenzó a rezar a la Virgen de Santa Ana para salvarlo y eso lo salvó efectivamente. Es por eso que el cerro donde se fundó la ciudad de Guayaquil se llamaba Santa Ana.

2.-Cantuña y su pacto con el diablo.

La leyenda de Cantuña y su pacto con el diablo

Cantuña era un respetado indio de la época colonial que construía el atrio de la Iglesia de San Francisco en Quito. El pago por este trabajo fue muy bueno, pero la condición era que se realizara lo antes posible, máximo 6 meses.

El trabajo no fue fácil. Cuando el tiempo de entrega del trabajo estaba a punto de finalizar, Cantuña estaba desesperado y se ofreció a proporcionar lo que sea a quien lo ayude a terminar el atrio, que había comenzado.

En eso el diablo aprovechando la desesperación del indio, se apareció ofreciéndole un pacto. Cantuña aceptó y miles de pequeños demonios comenzaron a trabajar mientras la oscuridad caía sobre la ciudad.

Cantuña de repente se dio cuenta de lo rápido que trabajaban y que su alma sufriría un castigo por toda la eternidad, por lo que decidió desafiar al diablo. Cantuña fue a una esquina y tomó una piedra, escribió en latín:

«Quien toma la piedra y la coloca, reconocerá que solo hay un Dios y él está por encima de todas las criaturas en el universo«.

Cuando la corte estaba a punto de terminar, el diablo quería poner la última piedra, pero al leer lo que contenía no podía hacerlo y eso rompió su pacto. Cantuña mantuvo la roca para siempre y nadie pudo completar el trabajo.

3.-La Guagua Auca

el Guagua Auca pertenece a las leyendas ecuatorianas

Se dice que Guagua Auca es un demonio creado por el alma de un niño, que murió sin ser bautizado. Esto aterroriza a los borrachos en las carreteras a altas horas de la noche. Se manifiesta por un grito incesante que desespera a cualquiera.

Sin saberlo, aquellos que no sospechan buscan el origen del llanto hasta que encuentran lo que parece ser un niño envuelto en una manta. Más tarde, las personas descubren cómo cambia la supuesta fisonomía del niño y se dan cuenta de que en realidad es un demonio.

Dicen que muchos que anduvieron por las carreteras a altas horas de la noche, fueron encontrados muertos y con espuma en la boca como resultado de haberse encontrados con Guagua Auca.

4.- La Tacona – leyendas ecuatorianas

la leyenda de La Tacona

Esta leyenda de la ciudad de Esmeralda evoca el fantasma de una bella joven que camina por las calles y seduce a los hombres en luna llena. Se mueren de miedo cuando se les revela la horrible cara del cadáver esquelético de la mujer.

Según la historia, se trata de una mujer que murió después de ser violada una noche en un callejón. Su mente no sabía que estaba muerta, por lo que decidió irse a casa a bañarse y maquillarse para eliminar la suciedad y la sangre.

Decidió caminar por las calles e ir a los bares para atraer a hombres malévolos con su vestido rojo y tacones muy altos. Un día, un hombre guapo la invitó a la playa, a lo que ella aceptó. Luego él trató de abusar de ella, pero cuando la miró a la cara, tuvo miedo y corrió.

La carrera lo llevó involuntariamente al cementerio, donde leyó con sorpresa el nombre de esta mujer. Años después, el hombre visitó la tumba de la joven con una rosa roja. De rodillas agradecido por haber cambiado esa noche y ya no usar más a las mujeres.

Ese día, el hombre sintió una palmada en el hombro y una voz le dijo: «Eso es lo que quería escuchar». Dando la vuelta, vio a una mujer con vestido rojo que se marchaba. De inmediato supo que era ella, La Tacona.

5.- La Dama Tapada.

La dama tapiada es una de las leyendas ecuatorianas más populares

La Dama Tapada aparece como una creencia popular sobre el año 1700 en la ciudad de Guayaquil. Es una de las leyendas ecuatorianas más populares y cuenta la historia de una dama que apareció alrededor de la medianoche por la iglesia baja de Santo Domingo pero que parecía estar borracha.

Esta joven mujer tenía un vestido negro y un velo muy agradable cubriendo su rostro, para que sus víctimas no la puedan reconocer. Esta leyenda ecuatoriana dice que la dama exudaba a su entorno una fragancia peculiar de lirios y violetas.

Con este olor y su gran atractivo hipnotizaba y obligaba a los hombres a seguirla, pero ella no permitía que se le acercaran ni un metro. Los mujeriegos sorprendidos por su belleza la perseguían.

Sin darse cuenta, estos eran llevados misteriosamente a su lugar de destino, llegaban al Cementerio General, lugar donde la dama descubría su rostro, diciendo estas palabras: Me conoces como soy, ahora quieres seguirme.

En ese momento, su hermoso rostro se comienza a romper para convertirse en una calavera, de la que salen malos olores. Al ver esto, las víctimas morían de la impresión, otras por el hedor. Muy pocos sobrevivieron y fueron clasificados por la cultura popular como bribones.

Si te han gustado esta lectura, no dejes de visitar las leyendas de Colombia, que también es parte de esa rica cultura suramericana.


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